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¿Estás Conduciendo Tu Vida o Vas de Copiloto? La Pregunta que replantea paradigmas en 2026

  • Foto del escritor: Lorenza Saldarriaga Tomic
    Lorenza Saldarriaga Tomic
  • 12 ene
  • 2 Min. de lectura

Sobre la ignorancia fundamental, los propósitos ajenos y cómo recuperar el volante de tu propia existencia

Enero y sus listas de propósitos… ese ritual colectivo donde prometemos ser mejores versiones de nosotras mismas... pero ¿mejores según quién?



Porque ahí está el detalle para analizar… ¿Esos propósitos, son tuyos? ¿O son ecos, herencias silenciosas o culturales que te han ido formando sin darte cuenta?


"Deberías ser más productiva" "A tu edad ya tendrías que..." "Una mujer exitosa se ve así..."


Y vas por la vida cumpliendo expectativas ajenas, mientras algo dentro de ti susurra que estás viviendo casi tu vida. Casi feliz. Casi plena. Casi tú.


Casi es la palabra más triste en esta historia.


La ignorancia fundamental: vivir dormida en tu propia vida


Esto es lo que los maestros tibetanos llaman ignorancia fundamental: vivir dormida en tu propia existencia. No por falta de inteligencia, sino por falta de atención consciente hacia quién realmente eres bajo todo ese ruido.


Y no es tu culpa. Nadie nos enseñó a distinguir entre lo que realmente queremos y lo que nos dijeron que deberíamos querer.


La premisa para revisar este inicio de año es bastante simple:

Si no decides tú quién quieres ser, el mundo lo decidirá por ti.


La cultura, la familia, Instagram, esa voz internalizada que suena a tu madre pero que ya es tuya... todos opinando, sugiriendo, exigiendo.


y ahora viene la pregunta importante...


¿Estás conduciendo tu vida?


¿O vas de copiloto mirando el paisaje, comentando lo bonito o lo feo, pero sin tocar el volante?


Tal vez no sabíamos que la motivación auténtica es un músculo que se entrena. Que la claridad sobre quién eres no llega por arte de magia un martes cualquiera, se debe cultivar con intención, con paciencia, con amor y compasión hacia ti misma.


Tu mente sin entrenamiento: una máquina de repetir patrones


La verdad es tan profunda como sencilla:

Tu mente, sin entrenamiento, es una máquina de repetir patrones heredados o dictados por las condiciones exteriores.


Repite lo que vió. Lo que aprendió. Lo que absorbió sin atención y filtro crítico durante años.

Pero, con la práctica correcta —esa alquimia entre compasión, conciencia, paciencia y perseverancia— puedes replantear tu dirección, puedes decidir quién eres, en quién quieres transformarte, a dónde quieres ir.


Puedes recuperar la fuerza y la confianza para dirigir tu vida.


El mayor logro: llegar a ser quien realmente eres


No se trata de alcanzar más. De lograr más. De ser más productiva, más eficiente, más perfecta y exitosa según estándares externos.


El mayor logro que podemos alcanzar es mucho más interesante que eso:

Trazar nuestra propia ruta. Llegar a ser quien realmente somos.


Y eso, créeme, cuando lo buscas, lo encuentras. Y ya no sientes la sensación de estar llenando vacíos propios y ajenos.



¿Y ahora qué?


Si al leer esto algo se removió dentro de ti, si sentiste ese clic de reconocimiento, ese "esto es exactamente lo que me pasa"... puedes hablarme.


A veces la transformación comienza con una conversación.

Estoy aquí cuando estés lista.



 
 
 

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